Estoy enamorada del mar, su tacto, su olor, su presencia... Los hermosos paisajes que me da, sus ondas seductoras. El mar es una entidad en mi existencia; mi constante compañero, celoso, me acapara a un espacio cerrado donde solo puedo encontrar mi libertad en su lecho o la nostalgia en la distancia. Pero el problema radica en mi, no tengo sangre de pez en mis venas, como ser terrenal solo puedo aceptar nutrirme de sus olas para florecer.
La melancolía es mi eterna condena.
0 warnings!:
Post a Comment